Evalúa los costos a largo plazo de alquilar frente a comprar una casa, incluyendo valor líquido de la vivienda e inflación.
Siempre considera el 1-2% del valor de la casa por año para el mantenimiento, además de los impuestos a la propiedad.
Alquilar es lo máximo que pagarás; una hipoteca es lo mínimo que pagarás. Alquilar te permite invertir tu enganche en otro lugar.